19 May ¿Cómo verificar el almacenamiento de reactivos en el laboratorio? Checklist
Las fallas en el almacenamiento no comienzan el día del incidente ni el día de la auditoría.
Definir los criterios de almacenamiento e implementarlos es una parte. También se necesita verificar si en el tiempo son efectivamente mantenidos y siguen siendo adecuados. Una recorrida periódica por el laboratorio, con una lista de verificación (checklist) es una forma sistemática de identificar desvíos y trabajar en resolverlos antes de que escalen.
¿Qué verificar en las recorridas?
Cada laboratorio es un mundo, cada contexto es particular. Sin embargo, en líneas generales, las verificaciones que mejor funcionan son las que se planifican, realizan y evalúan en forma sistemática.
El uso de una checklist estandariza la recorrida, reduce la variabilidad entre personas que verifican y permite dejar evidencia de qué se revisó, cuándo y con qué resultado. En ese sentido, funciona como soporte y se articula con otras herramientas de gestión, facilitando el seguimiento de hallazgos y acciones en el tiempo.
A continuación un ejemplo de Checklist con criterios a verificar en el almacenamiento de reactivos en el laboratorio:

Identificación
Cada envase debe permitir saber qué es, de qué lote proviene, cuándo vence, cuándo se abrió y quién lo abrió. Esa información debe estar visible y legible en el envase.
Condiciones
Las condiciones de almacenamiento afectan las propiedades del material y la validez de su fecha de vencimiento. Es necesario verificar si las condiciones definidas para cada reactivo están siendo cumplidas: temperatura, humedad, iluminación. Y también la segregación según las incompatibilidades químicas para minimizar riesgos de incidentes.
Infraestructura
Verificar que gabinetes, armarios, heladeras/ refrigeradores/ neveras sean adecuados para el tipo de producto que contienen. Incluir: condiciones generales, cerraduras, ventilación, puesta a tierra y estabilidad de estantes como parte de la verificación.
Prácticas operativas
Cuestiones de la práctica cotidiana: nada en el piso, contención secundaria donde corresponde, envases correctamente tapados, líquidos peligrosos por debajo del nivel de los hombros.
Ideas para adaptar y aprovechar el ejercicio de verificación
• Definir el listado a verificar considerando perspectiva integrada: calidad, buenas prácticas, seguridad, ambiental. Escuchar todas las voces.
• Mantenerlo simple. Usar un listado que sea abarcativo pero a la vez que permita ser realizado en un tiempo «razonable» para las operaciones del laboratorio. Es preferible sostener la frecuencia que hacer uno muy extenso una vez cada dos años.
• Llevar el registro de la verificación anterior a la recorrida para comparar resultados y ver evolución.
• Ampliar el alcance para incluir residuos, almacenamiento de insumos y documentación asociada.
• Incorporar requisitos legales aplicables al contexto regulatorio del laboratorio.
• Evaluar si es necesario o no agregar puntaje para un seguimiento más cuantitativo en el tiempo.
• Establecer quienes realizan las recorridas y sus competencias.
• Compartir los resultados con el equipo de trabajo.
Una verificación periódica y documentada del almacenamiento de reactivos reduce riesgo de desvíos no detectados, a la vez que facilita sostener las prácticas implementadas y su mejora en el tiempo.
Osmosys LAB registra la ubicación de cada reactivo en el inventario y mantiene disponibles las condiciones de almacenamiento por ítem: grupo de almacenamiento, condiciones requeridas e incompatibilidades químicas. Las fechas de vencimiento y apertura y la información de identificación están centralizadas, disponibles en tiempo real y listas para ser verificadas en cualquier momento. Si están trabajando en mejorar el control del almacenamiento, conversemos.
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